La comunidad internacional aún se encuentra conmocionada por las recientes noticias sobre las nuevas disposiciones del gobierno chino con respecto a la aprobación burocrática de la reencarnación de los monjes tibetanos. A las claras, las medidas están orientadas a obtener un rédito político de la futura elección del próximo Dalai Lama, uno de los principales opositores al régimen. A continuación, presentamos el documento publicado por la Oficina de Asuntos Religiosos para que el lector de Seda pueda considerar la noticia abrevando en la fuente. Lo que precede al documento es una simple puesta en contexto.

Las bases de la dirigencia lamaísta

Los tibetanos llaman a sus tierras “Bo”, palabra de difícil traducción que deriva del nombre de su antigua religión vernácula, el Bon. A veces, utilizan el nombre “País o Tierra de las Nieves”, que describe románticamente la crudeza de su situación geográfica. Al parecer, los tujue[1] y los mongoles les llaman “Tubote”, vocablo que habría derivado en el moderno Tíbet en su paso hacia Occidente.

En la actualidad, el Tíbet es una región administrativa de la República Popular China que cuenta con una superficie de 1.221.600 km2. (Superficie similar a la de Colombia o Sudáfrica, por ejemplo). Dicho territorio, con justicia llamado por los locales “El techo del mundo”, se encuentra principalmente constituido por una gran meseta que se despliega entre los 3.500 y 4.500 metros de altura sobre el nivel del mar, con célebres picos que superan ampliamente los 6.000 metros de altura.

Sin necesidad de entrar en mayores especificaciones geográficas, nos interesa resaltar el hecho de que hasta no hace mucho tiempo atrás, el territorio total del Tíbet contaba con una superficie aproximada de 2.500.000 km2 (La República Argentina tiene una superficie continental estimada de 2.766.890 km2, para comparar). Las tierras faltantes fueron anexadas a las provincias chinas linderas después de la avanzada comunista de 1951.

Los chinos denominan a toda esta región Xizang Zizhqu, o «Región Autónoma del Tíbet». Este nombre, o al menos el de Xizang, se remonta a comienzos de la dinastía Qing (1644-1912). Sin embargo, el comienzo de las tensiones políticas entre China y Tíbet se remonta por lo menos al siglo XIII, cuando los ejércitos del expansivo Imperio Mongol fundado por Ghengis Khan conquistaron ambos reinos. Los mongoles instalaron el centro de su poder en China, pero manipularon los hilos políticos de las regiones más alejadas hasta el año 1368, cuando sucumbió el Imperio.

En su paso por el poder, la dinastía Yuan dispuso para el Tíbet una administración dividida en trece regiones, cada una de ellas gobernada por una familia noble y principal y por una autoridad religiosa o monástica. Hacia el año 1247, Khublai Khan instituyó en el cargo de virrey temporal a un reconocido lama, sentando así las bases para la futura dirigencia budista.

En siglos posteriores, y con la difusión masiva del budismo, se diseminó la semilla del ahimsa (no-violencia), por lo que disminuyó el número de militares y aumentó la cantidad de personas dedicadas a la vida monástica. Hacia el siglo XV, un joven monje llamado Gendun comenzó a liderar una nueva escuela de budismo llamada Geluk[2]. Esta corriente, también conocida como los “Gorros Amarillos” se difundió rápidamente por toda la región, y a finales del siglo XVI ya era la escuela más influyente en la vida tibetana.

Tras la muerte de Gendun, algunos de sus discípulos dieron con un niño que obraba milagros. Después de haber sido sometido a algunas pruebas, los monjes determinaron que el pequeño taumaturgo era la reencarnación de su antiguo maestro y lo llamaron Gendun Gyatso. Esta costumbre se perpetuó de forma vertiginosa, por lo que a la muerte de Gendun Gyatso se comenzó la búsqueda de un nuevo “heredero”. El afortunado fue un niño al que llamaron Sonam Gyatso.

En el año 1573 Sonam Gyatso visitó Mongolia y fue recibido por el emperador Altan Khan. Debido a la erudición demostrada por el pequeño, Altan Khan le dio el nombre de “Maestro Tan Extenso Como El Océano”, Dalai. Con los años, y en retrospectiva, Sonam Gyatso fue conocido como el Tercer Dalai Lama.

Sonam Gyatso, el Tercer Dalai Lama

Sonam Gyatso, el Tercer Dalai Lama

Sonam se puso entonces bajo la protección militar de Altan Khan, por lo que fue escoltado al Tíbet por los aún aguerridos ejércitos mongoles. Una escuela rival de budismo, la de los “Gorros Rojos”, o Karmaza, se opuso a esta ocupación, pero fueron fácilmente derrotados por las tropas visitantes. A partir de ese momento, la secta de los “Gorros Amarillos” se constituyó en gobierno del reino del Tíbet bajo la figura de su más alto dignatario, el Dalai Lama.

Comienzo de los conflictos sino-tibetanos

El quinto Dalai Lama, Losang Gyatso (1617-1682), tras ser proclamado rey del Tíbet, promovió el total desarme de su reino. Siguiendo el precepto budista del ahimsa, las instituciones militares fueron cerradas y se abrieron nuevas instituciones monásticas en su lugar.

Este dirigente, apodado “El Grande”, convino con el emperador manchú Shun Chih un acuerdo por el cual China debía respetar la independencia tibetana y defender a las sociedades budistas en ese país. En contraprestación, el Dalai Lama sería el guía espiritual del emperador chino y llevaría a cabo una profunda difusión del budismo entre los mongoles, pacificando y desmilitarizando a la antigua amenaza fronteriza. Este convenio, firmado en el año 1652, fue llamado Cho-Yo (Patrón dispuesto) por los tibetanos.

En el año 1720 los manchúes de la dinastía Qing aprovecharon los conflictos tibeto-mongoles para entrar en Lhassa y expulsar a los mongoles. Tras la expulsión, los Qing reclamaron la ocupación del Tíbet, aunque ésta fue sólo nominal.

Lhassa

Lhassa

Hacia finales del siglo XVIII, el emperador Qianlong envió tropas al Tíbet para contribuir a la expulsión de los Gurjas, conquistadores nepaleses. Tíbet quedó prácticamente ocupado entonces por China. Por fortuna para los tibetanos, Qianlong murió en 1795, y la ocupación perdió cohesión.

Ya a comienzos del siglo XX y bajo el reinado del décimo tercer Dalai Lama, Thubten Gyatso (1876-1933), China firmó un tratado de comercio con el Imperio Británico por el cual se le reconocía la soberanía sobre el Tíbet.

Hacia el año 1910 el general chino Chao Erh-Feng invadió el Tíbet con facilidad. Su objetivo era anexionar la totalidad del territorio tibetano a China. Pero dos años más tarde aún no lo había conseguido, a pesar de la crueldad y violencia desplegada. Ante semejante fracaso, el general chino fue ejecutado de inmediato por el líder nacionalista Yin Chiang-heng. Este año de 1912 el Tíbet proclamó su independencia. En 1914, en una conferencia celebrada en la ciudad de Simla entre representantes de los gobiernos chino, tibetano y británico, se alcanzó un acuerdo con respecto a las fronteras del país. En 1918 China realizó un nuevo intento de invasión, pero la ayuda británica logró una tregua ese mismo año. Entre los años 1931 y 1933 se declaró nuevamente la guerra sino-tibetana, y el Tíbet perdió parte de su territorio. Sin embargo, logró mantener su independencia hasta el año 1951, cuando se realizó la avanzada final.

En 1935 había nacido en el pueblo de Takse, en la región de Amdo, el Decimocuarto Dalai Lama, Tenzin Gyatso, que es el actual dirigente tibetano[3].

Dos años más tarde, y basado en una visión que tuvo, el entonces regente del Tíbet, Reting Rinpoche, envió al monje Kutsan Rinpoche y al oficial Losang Tsewang al pueblo de Takse. Los emisarios se disfrazaron de mercaderes antes de entrar al pueblo y buscaron el paraje descrito por su regente. Al ubicarlo, se encontraron en la puerta con un niño de dos años que llamó a los visitantes por su nombre y reconoció su verdadera ocupación. El niño fue llevado a Lhassa de inmediato, donde se lo sometió a las pruebas de rigor. El 22 de febrero de 1940 el joven Dondrup fue ordenado monje budista y recibió su nombre religioso: Jetsum Jambel Ngawang Losang Yeshe Tenzin Gyatso. El 17 de noviembre de 1950, a los 16 años de edad, SS.SS. el Decimocuarto Dalai Lama asumió el poder secular y religioso del Tíbet.

Dalai Lama

Dalai Lama

El año anterior, en 1949, el mundo había sido testigo del nacimiento de la República Popular China. Pekín anunció que marcharía al Tíbet para liberarla de la amenaza nacionalista, tarea para la cual 80.000 soldados fueron enviados a ocupar el territorio. Con este poderío en suelo tibetano, la República Popular China pudo imponer un acuerdo que le confería el manejo de la defensa y la política exterior del Tíbet, mientras que garantizaba a los locales una política interior bajo la jurisprudencia del Dalai Lama.

En años posteriores, la República Popular China ayudó al desarrollo del Tíbet, principalmente con la construcción de rutas y ferrocarriles, y la toma de control de los servicios postales, telefónico y telegráfico, todos ámbitos por demás estratégicos. En 1956 se decidió la reunión de un comité que tendría como tarea la preparación de una Constitución tibetana. El Dalai Lama fue nombrado presidente y el Panchen Lama, vicepresidente.

Más tarde, hacia 1959, la política opresora comunista provocaría una gran manifestación en las calles de Lhasa. Las víctimas del ejército rojo se estiman en 87.000. El Dalai Lama, su familia, y muchos de sus seguidores debieron escapar del país y solicitar asilo en India, donde aún hoy se encuentra la sede del gobierno tibetano en el exilio.

Origen de la dinámica de interacción entre el Panchen Lama y el Dalai Lama

Así como los tibetanos consideran al Dalai Lama como la encarnación del Buda viviente, también consideran al Panchen Lama como una de las emanaciones del Buda de la Infinita Luz, Amitabha. Si bien el Panchen Lama no tiene responsabilidades políticas, sí ocupa el segundo puesto en la dirección religiosa del budismo tibetano y es conocido por ser el encargado de organizar la búsqueda y de aprobar el reconocimiento del nuevo Dalai Lama.

La palabra Panchen significa “Gran Erudito”, y proviene de los vocablos Pandit (erudito en sánscrito) y Chen Po (grande en tibetano). Originalmente, éste fue el apodo dado al primer Dalai Lama, Gendun, por Bodong Choklay Namgyel, un sabio contemporáneo después de que el primero respondiera todas las preguntas de este último. Gendun había sido el constructor del monasterio de Tashi Lhunpo, por lo que en lo sucesivo, se aplicó el mismo nombre a todos los abates de este claustro. Hoy en día, el monasterio de Tashi Lhunpo continúa siendo la sede principal del asiento del Panchen Lama.ç

Más tarde, en el siglo XVII, el Quinto Dalai Lama otorgó la abadía de Tashi Lhunpo a su maestro, Losang Chokyi Gyeltsen (1567-1662). Y si bien éste, el décimo quinto abad del monasterio, fue llamado Panchen durante su vida, a su muerte, el Dalai Lama le otorgó el título de Panchen Lama al anunciar que su maestro regresaría en la forma de un niño para convertirse en su mismo sucesor.

Desde entonces, se ha convertido en una convención que los Dalai Lamas y los Panchen Lamas deban dirigir las búsquedas uno del otro y aprobar el reconocimiento de sus sucesores.

Historia y actualidad del Panchen Lama

El décimo Panchen Lama nació en febrero de 1938 y murió en enero de 1989 a la edad de 51 años. Fue reconocido como tal por SS. el Dalai Lama en 1952, a la edad de 11 años. Ya entonces el Panchen Lama se vio envuelto rápidamente en las intrigas políticas que se tejían en el gobierno chino, cuando un comandante militar tibetano envió un telegrama en su nombre a Mao Zedong exigiendo la liberación del Tíbet.

Tras la huida del Dalai Lama de Tíbet a India en 1959, el Panchen Lama decidió quedarse en su tierra natal y resistir. En 1960 fue nombrado vicepresidente del Congreso Nacional del Pueblo, en un esfuerzo del gobierno chino por comprar su voluntad. Sin embargo, en 1962 el Panchen Lama envió una petición de 70.000 caracteres a Mao Zedong y Zhou Enlai, con una descripción detallada de las atrocidades que los ejércitos chinos cometieron con el pueblo tibetano. En 1964, a pesar de los esfuerzos chinos por sembrar el disenso entre el Panchen Lama y el Dalai Lama, el primero se refirió públicamente sobre el segundo como: “un refugio para esta y la próxima vida”.

Más tarde, sus comentarios sobre las políticas comunistas de China lo llevarían a prisión por cerca de 10 años. En 1979 el disidente chino Wei Jingsheng dijo que las condiciones en la cárcel de Qing Cheng eran tan insoportables, que muchos de los prisioneros, incluido el Panchen Lama, habían intentado suicidarse. El Panchen Lama desmintió la historia.

Panchen Lama

Panchen Lama

Después de dejar la prisión, el Panchen Lama volvió al Tíbet, autorizado por las autoridades chinas. Había estado ausente durante más de 18 años. El 24 de enero de 1989 el Panchen Lama pronunció su famosa condenación, en la que declaró que la ocupación china había traído más destrucción que beneficios al pueblo tibetano. Cuatro días más tarde murió.

En 1991 el Dalai Lama solicitó permiso al gobierno chino para enviar una embajada a Tíbet para comenzar la búsqueda de la próxima reencarnación del Panchen Lama. Las autoridades respondieron que no había necesidad de su interferencia, que ellos ya se encontraban a cargo de la búsqueda. En 1993, Chadral Rinpoche, el encargado de la búsqueda del Panchen Lama por parte del gobierno chino envió una carta al Dalai Lama informándolo que habían visitado dos lagos del Tíbet y que habían recibido la confirmación de que el Panchen Lama había reencarnado. El Dalai Lama solicitó una entrevista en India con Chadral Rinpoche, pero no recibió respuesta.

En mayo de 1995, luego de análisis intensivos, el Dalai Lama reconoció formalmente a un niño de seis años, Gedun Choekyi Nyima, como la reencarnación del Panchen Lama. Poco después, el flamante Panchen Lama desapareció junto a toda su familia y a otros dos niños que eran candidatos. El gobierno chino reportó haberlos acomodado en Pekín, en un paradero secreto, para proteger su seguridad. Gedun es considerado el prisionero político más joven del mundo.

Panchen Lama, a la edad de 6 años.

Panchen Lama, a la edad de 6 años.

Las nuevas normas para la elección del Dalai Lama

En el mes de marzo de 2007 el gobierno chino intentó un acercamiento al Dalai Lama. El 16 de ese mes, el primer ministro chino Wen Jiabao declaró en rueda de prensa que la puerta al diálogo se encontraba abierta. Sin embargo, la ofrenda de paz se tiñó de un tinte amenazante cuando el dirigente chino anunció: “’Espero que el Dalai Lama sea capaz de hacer más contribuciones que conduzcan a la unidad nacional y al desarrollo del Tíbet”[4]. Las apariencias de buenas intenciones que pretendía demostrar el gigante asiático quedaron desteñidas cuando se conoció que el diálogo sería posible sólo si el Dalai Lama renunciaba a su actividad independentista, y reconocía que tanto el Tíbet como Taiwán son partes inalienables del territorio chino.

Más tarde, el gobierno chino parece haber comprendido que la batalla contra el líder espiritual tibetano debía ser luchada en un nivel más sutil. Fue entonces, que en septiembre de este mismo año, entró en vigencia una nueva norma por la cual el gobierno chino pretende aprobar y regular las futuras reencarnaciones de tulkus, los monjes preeminentes tibetanos.

Si bien el nombre del Dalai Lama no es mencionado en ningún lugar del documento, es obvio que las medidas pretenden ponerle fin a su temido poder de sugestión internacional. El Dalai Lama es hoy en día uno de los enemigos más poderosos que tiene el régimen comunista.

Recordemos que el actual Dalai Lama tiene hoy 72 años. Su futura muerte y reencarnación no pueden estar muy lejos en el tiempo. Claramente, la estrategia del gobierno chino es reemplazar a la futura reencarnación del Dalai Lama con un títere elegido por la Oficina de Asuntos Religiosos. Vemos que ya han comenzado a desarrollar su plan con la desaparición del Panchen Lama y la entronización del nuevo Panchen, hijo de un oficial del gobierno chino, quien deberá conducir la búsqueda del nuevo Dalai Lama.

En respuesta, el portavoz del gobierno tibetano en el exilio, Thubten Samphel, declaró que la elección y reconocimiento de la reencarnación de un tulku sólo puede ser llevada a cabo por una organización espiritual con la autoridad necesaria, y no por una entidad burocrática.

El Dalai Lama, por su parte, ya había anunciado tiempo atrás que su reencarnación podría suceder fuera del Tíbet, si no se le permitía volver allí en vida. Estas declaraciones se adelantan a la regulación y pronostican la búsqueda del nuevo Dalai Lama en territorio exterior al Tíbet, si el gobierno chino no permite la entrada al país del grupo de búsqueda. Sin embargo, la nueva reglamentación prevé que “Los Budas Vivientes reencarnados no serán interferidos ni estarán bajo el dominio de cualquier organización extranjera o individuo”.

A continuación presentamos para los lectores de Seda las nuevas medidas publicadas en chino en http://news.sohu.com, y traducidas al inglés, y de éste al español en http://www.tibetoffice.org

ORDEN DE LA OFICINA DE ASUNTOS RELIGIOSOS DEL ESTADO

ORDEN Nº 5

Estas «Medidas de administración para la reencarnación de los Budas Vivientes en el Budismo Tibetano» fueron pasadas a la conferencia de asuntos administrativos de la Administración Estatal de Asuntos Religiosos el 13 de julio de 2007, y serán implementadas el 1º de setiembre de 2007.

Ye Xiaowen, Director de la Oficina

18 de Julio de 2007

Artículo 1: Estas medidas han sido formuladas de acuerdo con las «Regulaciones sobre Asuntos Religiosos» en orden de garantizar libertad a los ciudadanos en las creencias religiosas; para respetar la práctica del Budismo Tibetano inherente a las posiciones de los Budas Vivientes; y para regular la administración de los asuntos de la reencarnación del Buda Viviente.

Artículo 2: Los Budas Vivientes reencarnados deben respetar y proteger los principios de la unificación del Estado, protegiendo la unidad de las minorías, protegiendo la concordia religiosa y la armonía social, y protegiendo el orden normal del Budismo Tibetano.

Los Budas Vivientes reencarnados deben respetar los rituales religiosos y los sistemas históricamente establecidos del Budismo Tibetano, pero no pueden reestablecer los privilegios feudales que ya han sido abolidos.

Los Budas Vivientes reencarnados no serán interferidos ni estarán bajo el dominio de cualquier organización extranjera o individuo.

Artículo 3: Los Budas Vivientes reencarnados deben tener las siguientes condiciones:

(1)    Una mayoría de los creyentes religiosos locales y la dirección de la organización del monasterio deben pedir la reencarnación;

(2)    La herencia del linaje debe ser real y tener continuidad hasta el presente;

(3)    La solicitud del monasterio para la reencarnación del Buda Viviente debe ser del monasterio en el cual está registrado el Buda Viviente, debe estar registrado como un lugar de actividad religiosa Budista Tibetana, y  debe tener la capacidad de entrenar y criar a Budas Vivientes.

Artículo 4: Los candidatos a ser Budas Vivientes reencarnados que tengan una de las siguientes condiciones no pueden ser reencarnados:

(1)    Reencarnaciones que no estén reguladas por la doctrina religiosa del Budismo Tibetano;

(2)    Aquéllos en ciudades con distritos delineados cuyos gobiernos populares, ordenen que no sean permitidas las reencarnaciones.

Artículo 5: Los Budas Vivientes reencarnados deben llevar a cabo la solicitud y aprobar los procedimientos. El procedimiento  de la solicitud y la aprobación es: la dirección de la organización del monasterio solicita la reencarnación del Buda Viviente donde el monje está registrado, o la Asociación Budista local, debe presentar solicitudes para reencarnaciones a los departamentos locales de asuntos religiosos a nivel del gobierno popular y del superior  nivel del condado; una vez que el gobierno popular y el superior nivel del condado han hecho sugerencias, el departamento de asuntos religiosos del gobierno popular informa hacia arriba, y la examinación y la aprobación será hecha por el departamento de asuntos religiosos del gobierno popular de la provincia o de la región autónoma. Las reencarnaciones de los Budas Vivientes que tienen relativamente un gran impacto serán informadas al gobierno popular de la provincia o de la región autónoma para su aprobación; aquéllos con un gran impacto serán informados a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para su aprobación; aquéllos con un particular gran impacto serán informados al Consejo de Estado para su aprobación.

La verificación y autorización de la solicitud  del Buda Viviente debe solicitar las opiniones de la correspondiente Asociación Budista.

Artículo 6: Cuando hay debate sobre la medida de impacto del Buda Viviente, la Asociación Budista China oficiará e informará a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para que se ponga en el documento.

Artículo 7: Una vez que una solicitud para la reencarnación del Buda Viviente ha recibido aprobación, dependiendo de la medida del impacto del Buda Viviente, la correspondiente Asociación Budista establecerá un equipo de guía para la reencarnación; la dirección de la organización del monasterio donde el Buda Viviente está registrado, o la correspondiente Asociación Budista, establecerá un equipo de búsqueda para buscar el alma reencarnada en un niño, y los asuntos de la búsqueda serán realizados bajo la dirección del equipo guía.

El niño con alma reencarnada será reconocido por la Asociación Budista provincial o de la región autónoma o la Asociación Budista China de acuerdo con los rituales religiosos y los sistemas históricamente establecidos.

Ningún grupo o individuo puede llevar a cabo sin autorización actividades relacionadas con búsqueda o reconocimiento del niño con alma reencarnada de un Buda Viviente.

Artículo 8: Los Budas Vivientes que han sido históricamente reconocidos por hacer un sorteo en la urna de oro tendrán su reencarnación en el alma de niños reconocidos por sorteo en la urna de oro.

Los pedidos de no usar el sorteo de la urna de oro serán informados por los departamentos de asuntos religiosos del gobierno popular provincial o de la región autónoma a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para su aprobación; los casos con un particular gran impacto serán informados al Consejo de Estado para aprobación.

Artículo 9: Una vez que el alma del Buda Viviente reencarnada en un niño ha sido reconocida, será reportado al departamento de asuntos religiosos del gobierno popular provincial o de la región autónoma para su aprobación; aquéllos con un gran impacto serán informados a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para su aprobación; aquéllos con un particular gran impacto serán informados al Consejo de Estado para su aprobación.

Las reencarnaciones de los Budas Vivientes que han sido aprobadas por los departamentos de asuntos religiosos del gobierno popular provincial o de la región autónoma o por el gobierno popular de la región autónoma serán informados a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para ser puestas en el documento.

Artículo 10: Cuando la reencarnación del Buda Viviente está instalada, un representante de la autoridad que dio la aprobación leerá los documentos de aprobación, y la correspondiente Asociación Budista emitirá un permiso de Buda Viviente.

Los permisos de Buda Viviente serán uniformemente emitidos por la Asociación Budista de China e informarán a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para ser hechos públicos.

Artículo 11: Las personas y unidades que son responsables de estar en contravención de estas medidas y quienes sin autoridad lleven a cabo asuntos de reencarnación de Budas Vivientes, serán tratados con sanciones administrativas por los departamentos de asuntos religiosos de los gobiernos populares en acuerdo con las estipulaciones en las «Regulaciones sobre Asuntos Religiosos»; cuando se ha cometido un crimen, la responsabilidad criminal será perseguida.

Artículo 12: Cuando la reencarnación del Buda Viviente ha sido instalada, la dirección de la organización del monasterio donde está registrado formulará un plan de entrenamiento, recomendando un maestro de religión, y sometiendo el plan a la Asociación Budista local, que informará al departamento de asuntos religiosos del gobierno popular provincial o de la región autónoma para su aprobación.

Artículo 13: Las Provincias y Regiones Autónomas que están involucradas en asuntos de reencarnación de Budas Vivientes pueden formular e implementar medidas detalladas en acuerdo con estas medidas, e informar de ellas a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para ser puesta en el documento.

Artículo 14: Estas medidas serán implementadas desde el 1º de setiembre de 2007

Bibliografía

http://www.casatibet.org.mx [11/09/07]

http://www.tibetoffice.org [11/09/07]

http://www.jornada.unam.mx [11/09/07]

http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=714 [11/09/07]

http://es.wikipedia.org/wiki/Tenzin_Gyatso [11/09/07]

http://www.tibetoffice.org [11/09/07]

http://news.sohu.com/20070802/n251386214.shtml [11/09/07]

http://www.tibet.com/PL/dec6a.html [11/09/07]

http://www.budismotibetano.net [11/09/07]

http://www.casatibet.org.mx [11/09/07]

 


[1] Tujue o T’u-chüeh: son los Köktürks o Göktürks, llamados también Turcos Azules, originalmente vasallos de los Rouran en Mongolia, al sur del Altai.

[2] Modelo de virtud.

[3] SS.SS. el Decimocuarto Dalai Lama Tenzin Gyatso nació con el nombre de Lhamo Dondrup el 6 de julio de 1935 en Takse, Amdo, en el seno de una familia campesina.

[4]http://www.tibetoffice.org [11/09/07]

Sobre El Autor

Darío Seb Durban nació en Vicente López, provincia de Buenos Aires, un año maldito de la era de plomo. Cursó varios estudios, ninguno digno de mención, y se empeñó en no terminar ninguno. Entre los años 1995 y 2006 estudió música informalmente y compuso canciones y poesía jamás oídas. Entre los años 2001 y 2007 se desempeñó como dramaturgo en la compañía teatral Crisol Teatro, estrenando cinco obras entre las que se contaban Las noctámbulas, Factoría y Zozobra. A partir del año 2012 participó talleres literarios, donde se avocó a explorar la voz de distintos narradores, nunca encontrando la suya propia. Hoy trabaja de forma inconsecuente en industrias no literarias, y ocasionalmente escribe textos que reproducimos en Evaristo Cultural.

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